Osvaldo García: “Sueño con un San Miguel que primero sea para su gente”



El “Doc” habla de su historia, de las decisiones que han marcado su trayectoria política y de la visión con la que busca participar nuevamente en el futuro de San Miguel de Allende.

Entrevista: Ana María Martínez | Hispano

SAN MIGUEL DE ALLENDE, GTO.— Antes de los cargos públicos, las campañas y las reuniones políticas, Osvaldo García Arteaga construyó buena parte de su vida profesional desde un consultorio. La odontología fue su primera vocación y, asegura, también una escuela que le enseñó una de las lecciones que años después llevaría a la vida pública: escuchar antes de intentar resolver.

“Antes que político soy Osvaldo. Soy un hombre de familia, de amigos, de comunidad. La política es una parte de mi vida, pero no es toda mi vida. Antes que cualquier cargo somos personas y somos ciudadanos”, expresa el también conocido como “Doc” durante una entrevista con Ana María Martínez, de Hispano.




Su incursión en la política, explica, nació cuando comenzó a encontrarse con problemas que difícilmente podían resolverse desde su profesión. “Desde el consultorio podía ayudar a una persona y después a otra, pero sales a la calle y encuentras familias que necesitan servicios, jóvenes que necesitan oportunidades y comunidades que necesitan atención. Entonces te preguntas: ¿qué más puedo hacer?”.

A lo largo de los años, García Arteaga ha ocupado diferentes responsabilidades en la administración pública y su trayectoria también ha atravesado distintas fuerzas políticas hasta llegar a Morena, partido con el que contendió por la presidencia municipal en 2024. Lejos de evitar ese pasado, sostiene que forma parte de su evolución. “Yo no reniego de mi historia, la asumo. Cada etapa me dejó aprendizajes y llegó un momento en el que tuve que preguntarme dónde estaban mis convicciones y desde qué proyecto podía defenderlas”.




Cuando habla de San Miguel de Allende, su discurso cambia rápidamente de la política a las personas. Para García existen distintas realidades dentro de un municipio que ante el mundo suele observarse principalmente a través del turismo, su patrimonio y su crecimiento económico. “Está el San Miguel que conoce el mundo y que nos llena de orgullo, pero también está el San Miguel de las colonias, de las comunidades, del trabajador, del comerciante y de las familias que todos los días salen adelante”.

Para el “Doc”, el reto consiste en lograr que esas realidades puedan encontrarse. Considera que el crecimiento turístico y económico debe continuar, pero acompañado de mejores condiciones para quienes habitan permanentemente el municipio. “El desarrollo no puede medirse solamente por cuántas personas nos visitan. También debe medirse por cómo vive nuestra gente. Quiero que San Miguel siga enamorando al mundo, pero sin olvidar a quienes hacemos nuestra vida aquí”.

Esa visión también atraviesa sus aspiraciones políticas. García no oculta su interés por volver a participar en el futuro del municipio desde Morena, aunque reconoce que cualquier definición deberá transitar por los procesos internos correspondientes. “No veo la presidencia municipal como un premio ni como una meta personal. La veo como una responsabilidad. Si llega el momento y mi partido y la gente consideran que puedo encabezar este proyecto, estaré preparado”.




Agua, servicios públicos, seguridad, oportunidades para los jóvenes y atención a las comunidades aparecen entre los asuntos que coloca sobre la mesa. Sin embargo, insiste en que cualquier proyecto que pretenda gobernar San Miguel tendría que construirse fuera de los escritorios. “El gobernante que llega creyendo que tiene todas las respuestas termina alejándose de la gente. Primero hay que preguntar qué necesita la gente, qué está pasando y cómo podemos ayudar. Para mí, gobernar también debería empezar por escuchar”.

Entre sus preocupaciones está el futuro de las nuevas generaciones y la posibilidad de que el crecimiento del municipio termine haciendo cada vez más difícil que los propios sanmiguelenses puedan desarrollar ahí su proyecto de vida. “Me preocuparía tener una ciudad maravillosa para visitar, pero demasiado difícil para quienes nacieron aquí. No quiero un San Miguel donde nuestros jóvenes sientan que tienen que irse para encontrar oportunidades”.

Cuando se le pregunta qué ciudad imagina hacia adelante, García responde desde una aspiración que mezcla desarrollo e identidad: “Sueño con un San Miguel donde nuestros jóvenes puedan estudiar, trabajar, formar una familia y construir su futuro aquí; donde una comunidad tenga servicios dignos y donde crecer económicamente no signifique perder nuestra identidad”.

Y al final, cuando la conversación se aleja de elecciones, partidos y cargos, el “Doc” vuelve al concepto con el que define su relación con la política: servir.

“No necesito una calle con mi nombre ni una placa. Me gustaría que algún día alguien pudiera decir: ‘el Doc estuvo aquí y trabajó por su gente’. Con eso sería suficiente”.

Para Osvaldo García, ahí se encuentra también el sentido de una nueva aspiración política: “Los cambios importantes nunca los hace un solo hombre. Se construyen con la gente. Gobernar no significa mandar; gobernar significa servir”.